A pocos días para iniciar el meeting de verano, la incertidumbre se apodera de Monmouth Park

Esta semana, específicamente el viernes 28, está pautado el inicio de la temporada número 76 del hipódromo de Monmouth Park. Sin embargo, este año el entusiasmo ha sido reemplazado por la incertidumbre, habida cuenta de la polémica reglamentación con respecto a la prohibición del uso del látigo durante las competencias y ejercicios matutinos.
Mañana martes 25 se llevará a cabo el proceso de inscripciones para el programa inaugural, y será entonces cuando se pueda medir el impacto de las resoluciones de la Comisión de Carreras de New Jersey. No pocos jinetes han manifestado públicamente su repudio a estas medidas, advirtiendo que no participarán en Monmouth mientras no se hagan las modificaciones solicitadas. Al momento de redactar estas líneas, los jinetes no podrán hacer uso del látigo para estimular a sus conducidos, y solo podrán hacerlo en casos de emergencia en los que se ponga a riesgo la integridad del caballo y su jinete. De hecho, ni siquiera está permitido mostrarle el látigo al ejemplar durante la competencia. Los castigos para los infractores pasan por multas de $500, cinco días de suspensión, o la confiscación del porcentaje del premio que les haya correspondido.
Un sondeo inicial ha determinado que menos de cinco de los primeros 15 jinetes del año pasado estarían dispuestos a aceptar montas para Monmouth Park. Ha habido pronunciamientos contundentes, como en los casos de Joe Bravo y Antonio Gallardo, quienes se niegan a montar bajo este esquema. Por el contrario, la jineta Ferrin Peterson y el jockey Tomas Mejia se muestran dispuestos a aceptar compromisos.
Terry Meyocks, Presidente y CEO del gremio de los jinetes (Jockey’s Guild) explica que no se trata de un problema con Monmouth Park. “Nuestro problema es con la Comisión. Ellos hablan de seguridad, pero no saben lo que significa estar encima de un purasangre en una carrera. A veces hay que pasar por un pequeño espacio, y tienes que estimular al caballo para que lo haga, porque ese espacio se va a cerrar. Si se cierra, el caballo puede quedar seriamente comprometido y habrá accidentes. Caballos y jinetes pueden caer, y lamentablemente podría haber fatalidades,” concluyó.
El estelar jinete John Velazquez, directivo del Jockey’s Guild, ha sido muy enfático en su rechazo a la normativa impuesta por la Comisión de Carreras de New Jersey. Sin embargo, a través de su cuenta de Twitter el miembro del Salón de la Fama aclaró que entiende que deben hacerse reformas en cuanto al uso del látigo, con uniformidad, sin llegar a estos extremos, y lo más importante, con el consenso de los jinetes.
No son pocos los entrenadores y propietarios que se han pronunciado abiertamente en contra de la polémica medida. De hecho, muchos se preocupan por la cantidad y calidad de jinetes disponibles si efectivamente se lleva a cabo el meeting de Monmouth bajo los parámetros en cuestión. A esto habría que sumar la preocupación del público apostador, principal cliente de cualquier hipódromo. La ausencia de los profesionales más exitosos pudiera ser una disuasión para el fanático que indudablemete se traduciría en una merma en la jugada, el principal ingreso de un recinto de carreras.
Finalmente, hay que resaltar la posición de Dennis Drazin, Presidente y CEO de Darby Development, la compañía que opera el hipódromo de Monmouth Park. “La seguridad de los jinetes y de los caballos es mi gran preocupación,” dijo. “He tenido conversaciones con Joe (Bravo) y Terry (Meyocks) y entiendo su frustración, pero les he explicado que esto no es una medida del hipódromo, sino del estado, y que por lo tanto debo regirme por ello. Si Joe o cualquier otro decide no montar aquí, entiendo que se trata de una decisión personal de cada quien, y nada puedo hacer al respecto. Veremos qué pasa este martes,” concluyó.


