Este viernes se producirá la sentencia contra Jorge Navarro

Habiendo aceptado su culpabilidad por “conspiración con abuso y adulteración de drogas”, el ex entrenador Jorge Navarro deberá ser sentenciado este próximo viernes 17 de diciembre. Acusado por un par de cargos graves, la semana pasada los abogados representantes del gobierno federal sometieron su proyecto de sentencia ante la jueza a cargo, su señoría Mary Kay Vyskocil. En dicha propuesta de sentencia, los representantes federales recomiendan que se le aplique al ex entrenador el máximo castigo posible, “ante la magnitud de los hechos cometidos”, en este caso cinco años de prisión, sustentada en un acuerdo firmado con los abogados de Navarro, en el momento de su declaración de culpabilidad. Los fiscales también solicitan tres años de libertad condicional, durante los cuales debería renunciar a su licencia de entrenador, es decir, no podría ejercer la profesión.
Los representantes del gobierno federal expresan en el proyecto de sentencia, presentado el pasado diez de diciembre, conceptos de mucho peso, tal como cuando señalan que:
“El caso de Jorge Navarro refleja fallas, codicia y corrupción, prácticamente, en todos los niveles profesionales en el mundo de las carreras de caballos. Por dinero y fama, los entrenadores corruptos llegaron a extremos cada vez mayores para drogar a los caballos bajo su responsabilidad. Los propietarios sin escrúpulos, esperando obtener ganancias directamente, alentaron y presionaron a los entrenadores para ganar a cualquier precio. Los veterinarios, que juraron cuidar y proteger a sus pacientes, violaron rutinariamente sus juramentos, poniéndose al servicio de los entrenadores corruptos, para llenar sus bolsillos. Los asistentes y caballerizos fueron testigos del abuso cometido contra los ejemplares, al servicio de la codicia, pero poco hicieron para detener tal conducta y se involucraron de innumerables formas, apoyando a los entrenadores notoriamente corruptos. Las estructuras diseñadas para proteger del abuso a los caballos, en este caso, fallaron repetidamente. Personeros de la industria -propietarios, veterinarios y entrenadores- desobedecieron las reglas y desatendieron la salud de los ejemplares, mientras hipócritamente manifestaban amor por los caballos bajo su control y cuidado. Como una piedra angular, dentro de esta estructura de abuso, corrupción y complicidad, estaba Jorge Navarro, un entrenador que trataba a sus ejemplares como bienes prescindibles a l servicio de su actividad”
En la defensa por Navarro, su equipo de abogados presentó dentro de sus recomendaciones a la jueza, un compendio de unas cien páginas contentivas de testimonios de familiares, amigos, propietarios y ex empleados, la generalidad de los cuales afirma que el hoy acusado “se preocupaba profundamente de los ejemplares a su cargo”. Sus abogados afirman que “quería mucho a sus ejemplares y que su insaciable deseo de ganar contaminó su juicio”. Sin embargo, las pruebas evidenciadas por los fiscales en la petición oficial de sentencia en contra de Navarro, a través de imágenes, videos, escuchas telefónicas, comunicaciones vía textos escritos, etc., indican hechos mucho más preocupantes que lo conocido hasta ahora públicamente, ya suficientemente condenables. Por ello, la fiscalía discrepa totalmente de la caracterización presentada por la defensa, presentando nuevos detalles sobre el “programa de dopaje” que desarrollaba Navarro, “con conocimiento de su ilegalidad”. Asimismo, la fiscalía revela que Navarro estaba haciendo consultas sobre nuevos medicamentos ilegales, tales como un “nuevo analgésico” o “una crema tópica”, que tuviesen efectos similares a los de las drogas que ya aplicaba.
Los fiscales señalan en su presentación, entre los ejemplares sometidos al abuso a X Y Jet (Kantharos), fallecido trágicamente; War Story (Northern Afleet), alojado desde diciembre pasado en Old Friends; Shancelot (Shanghai Bobby), en la cría; Sharp Azteca (Freud), en la cría; y Nanoosh (Paynter). Precisamente, entre las pruebas obtenidas por la acusación está una conversación de Navarro con uno de los propietarios de Nanoosh, no identificado hasta ahora, donde queda expuesta la complicidad de éste con el entrenador, en los tratamientos que se le ejecutaban al ejemplar. De acuerdo a la información presente en Equibase, Nanoosh corrió para una sociedad conformada por Rockingham Ranch, Zayat Stables LLC y David A. Bernsen LLC. Aunque Zayat Stables ya no actúa como propietario activo, por otras razones, sus asociados con Nanoosh aún continúan como propietarios activos.
La defensa de Navarro, en su presentación de la semana pasada, afirmó que es muy probable que el entrenador sea deportado a Panamá, su país de origen, una vez que cumpliese la sentencia que se conocerá este viernes. Adicionalmente, Navarro aceptó una multa por $70,000, que representaría el valor de las drogas que obtuvo y aplicó ilegalmente a sus entrenados. Asimismo, se acordó que pagaría, como restitución por los daños causados, la cantidad de $25,860,514, un estimado de las ganancias obtenidas durante el período de la “conspiración con abuso y adulteración de drogas”. Se conoció que dicho pago se realizaría a “aquellas entidades de las cuales se obtuvieron las ganancias como efecto directo del fraude cometido”. Tanto los nombres de las entidades como el calendario de pagos se mantienen en reserva. Finalmente, para decidir sobre la sentencia definitiva, prevista para este viernes, la jueza no está obligada, bajo ningún respecto, a adecuarse a los acuerdos que han alcanzado la defensa y la acusación, aunque, por supuesto, tomará en cuenta los informes presentados por ambas partes.

