Asmussen se convirtió en el entrenador mayor ganador de carreras en Norteamérica

La tarde sabatina en Saratoga había generado enorme expectativa por la disputa del Whitney G1 como evento central junto a otras cuatro competencias selectivas. Sin embargo, más allá de las carreras la afición hípica también estaba pendiente de los ejemplares presentados por Steve Asmussen, que el día anterior había igualado la marca de Dale Baird, quien obtuvo 9,445 victorias en su campaña como entrenador. Lamentablemente, Baird pereció en un accidente de tránsito en 2007, dejando un registro que finalmente pudo ser superado catorce años más tarde.
Así las cosas, Asmussen presentó dos ejemplares que hicieron su estreno en la quinta carrera de ayer sábado en Saratoga, Vodka Mardini y Stellar Tap. Fue precisamente éste último el que obtuvo el triunfo, luego de luchar la delantera desde el vamos para luego despegarse en la recta decisiva para imponerse sin problemas, conducido por Ricardo Santana Jr., hoy por hoy el jinete de confianza de Asmussen. Por si esto fuera poco, Stellar Tap es copropiedad de Winchell Thoroughbreds, uno de los principales clientes de la operación del entrenador, quien maneja establos en diferentes partes de los Estados Unidos (Texas, Louisiana, Kentucky, Oklahoma, New Jersey y New York). Steve Asmussen se había convertido en el entrenador mayor ganador de carreras en Norteamérica, obteniendo su victoria número 9.446. Un logro que se comenzó a forjar en Ruidoso Downs hace 35 años, en 1986.
Aunque sus padres, pilares fundamentales de la formación de Asmussen como hípico, no pudieron estar presentes en Saratoga, tanto su esposa Julie como sus hijos Keith, Darren y Eric lo acompañaron en este histórico momento. Asmussen recibió además el apoyo irrestricto de los aficionados presentes en las instalaciones del hipódromo, amén de los jinetes y sus colegas entrenadores.
"Yo entiendo cuánto significa este logro para mí, para mi familia y para nuestro personal de cuadra. Qué bueno que este triunfo haya sido con un potro desarrollado en el programa de mis padres en Laredo, Texas, y que además pertenezca a la familia Winchell. Dios nos continúa bendiciendo," dijo Asmussen, evidentemente conmovido.
"Es una bendición pertenecer a esta industria," dijo luego de la celebración en el Winner's Circle. "Doy gracias por los caballos que hemos tenido, y de los cuales hemos aprendido mucho. Ellos han construido a la familia Asmussen. Lo he dicho y lo repito, es asombroso lo que un caballo puede hacer para que te sientas mejor cada día," expresó.
A sus 55 años, Asmussen ha obtenido dos premios Eclipse como mejor entrenador, y es miembro del Salón de la Fama desde 2016. Es mucho lo que este profesional ha logrado en más de tres décadas dentro de la actividad. Sin embargo, Asmussen admite que aún hay una tarea pendiente.
"Igual no se me olvida que tengo de 23-0 en el Kentucky Derby, y no me voy a quedar tranquilo con eso. Todavía queda mucho por hacer, y a eso vamos," dijo entre risas.


